*Por: Karin Leiva

Desde la cárcel, el hijo mayor de Lázaro Báez se declaró inocente en las últimas palabras del juicio y pidió ser absuelto en la causa por la Ruta del Dinero K, donde junto a su padre y sus hermanos, es acusado de lavado de dinero.

“No soy un mafioso ni un delincuente. Soy una persona honesta, una persona común que trabajó en la empresa de su padre empezando y aprendiendo. Confío en la buena fe del tribunal, aunque estoy socialmente condenado desde todo punto de vista”, señaló Báez.

Por medio de una teleconferencia desde la Unidad 31 del Servicio Penitenciario Federal, donde se encuentra detenido, el hijo de Lázaro le dijo a los jueces Néstor Costabel, Adriana Palliotti y Gabriela López Iñiguez que espera que “después de tantos años se haya aclarado que ninguna imputación es verdadera, aunque ya no tenga reparación”.

“Ruego que apliquen la ley y me absuelvan porque no he cometido ningún delito, solamente me interesan mis hijos”, expresó.

El fiscal Abel Córdoba pidió que Lázaro Báez sufra una condena de 12 años de prisión por haber lavado por lo menos 60 millones de dólares. Además de eso, la Oficina Anticorrupción (OA) pidió 8 años y 6 meses de prisión; la Unidad de Información Financiera (UIF), 9 años, y la AFIP, 8 años.

La audiencia inició con las últimas palabras del contador Daniel Pérez Gadín, quien estuvo detenido en esta investigación y luego fue excarcelado por el Tribunal Oral.

Este declaró que la causa “es un típico caso de lawfare financiado por los fondos buitres” y que se trató de una acusación política, con un intento de vinculación a Cristina Kirchner y Néstor Kirchner por parte de la oposición.

Pérez Gadín señaló que el grupo Austral Construcciones, perteneciente a los Báez, “era un enorme conglomerado” que “tenía de manera directa contratadas más de 3500 personas” y que “lamentablemente a causa de toda esta farsa, pero prefiero decir causa, esa empresa desapareció”. Y agregó que “hoy hay 3500, 4000, 5000 familias que se han quedado sin trabajo”.

El contador expresó que “no era una empresa de papel ni dibujada, pero un día apareció lo que no tenía que aparecer, un periodista que hoy nos queda muy claro por qué apareció, se sabe hoy, no se imagina, que era para inventar lo de la ruta del dinero K financiado por Paul Singer, en el momento en que el país se negaba a pagar a los fondos buitres. Ahí empieza todo”.

“Querían demostrar que el dinero en el exterior era de Cristina y Néstor Kirchner, esto me pedían y me amenazaban con involucrar a mi familia si yo no hacía estas declaraciones”, finalizó.

– Especial para Data24.com.ar –