Las pésimas relaciones entre el gobernador y el vice que aspira a heredarlo son un clásico de la política de esa provincia. Lo raro es que Osvaldo Jaldo haya decidido declararle la guerra tan pronto, cuando aún queda por cumplir más de la mitad del mandato.

Juan Manzur es el más albertista de los gobernadores y fue ministro de Salud de Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, no ha sido capaz de garantizar el orden interno dentro del Frente de Todos provincial. La insubordinación de Jaldo lo puso en situación comprometida, aunque comienza a remontarse a partir de la inmediata acción del gobierno nacional en su respaldo.

El gesto que provocó el estallido fue la designación como defensor del Pueblo del candidato de Jaldo, excluyendo de la terna definitiva al de Manzur. Pero también Jaldo anticipó que no iba a acompañar una reforma constitucional fogoneada por el actual gobernador para poder aspirar a un tercer período al frente de la provincia.

En tiempo récord, Manzur recibió apoyo explícito de Alberto Fernández y de Cristina Fernández, e inmediatamente se sumó Wado de PedroJorge Ferraresi se trasladó a Tucumán y en compañía de Manzur y de los sindicatos tucumanos anunció la construcción de 7.200 viviendas, que podrían llegar a duplicarse.

Por si fuera poco también aterrizaron en la provincia los ministros Elizabeth  Gómez Alcorta y Matías Lammens, y hasta la mano derecha histórica de Alberto Fernández, el presidente del bloque de legisladores porteños del peronismo, Claudio Ferreño.

Ante semejante demostración de apoyo del poder central, Jaldo quedó instantáneamente más solo que Adán en el día de la Madre. Dirigentes, legisladores y concejales jaldistas se convirtieron de golpe en manzuristas de toda la vida. Por la plata baila el mono.

Pero, aunque su situación se haya consolidado, el gobernador evalúa que no cuenta con clima político ni social como para impulsar la reforma constitucional. Por esta razón Manzur evalúa utilizar un artilugio legal, inspirado en la estrategia de Cristina para ganar las presidenciales de 2019: en 2023 optará por presentarse como vicegobernador, designando como su candidato a gobernador al actual presidente el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, Fernando Juri, un histórico dirigente provincial sin mayores conflictos en la provincia.

Para los que sostienen que al gobierno nacional demora en la toma de decisiones, en Tucumán dejó en claro que, cuando se trata de cosas que juzga como realmente prioritarias, supera la velocidad de la luz.

*Fuente: RealPolitik