Ante un caso tan complejo y poco transparente, desde Data24 nos asesoramos con profesionales y nos aseguraron que la ley indica que el defensor del acusado en el jurado de enjuiciamiento tiene que ser defendido por el Defensor General (o Defensor ante el Tribunal Superior). En noviembre pasado Ricardo Cancela, Defensor General de la provincia de Neuquén, renunció por jubilación y tras 6 meses el cargo aún no fue cubierto. Mientras tanto, lo subroga un Defensor de Circunscripción (lo que antes eran defensores de Cámara), en este caso, el Dr. Raúl Caferra, un defensor que no quiere defender.

En ese momento, el Juez Piedrabuena solicitó una defensa técnica cuando corrieron vista de la acusación, y recién el 30 de abril pasado, el Defensor Subrogante fue a ver la causa y decidió citar al juez para el día 4 de mayo pasado, “accidentalmente” el mismo día que vencía el plazo para hacer su defensa. Él mismo le aconseja al Juez que renuncie dado que la decisión de echarlo ya se había tomado meses atrás, para evitar seguir siendo -junto con su familia- blanco de la prensa local, afín al aparato del Ministerio Público Fiscal.

Lo cierto es que el Doctor Raúl Caferra busca ser nombrado de modo permanente en el cargo que hoy se encuentra desempeñando como interino y enfrentarse a la fiscalía podría dificultar sus planes. El mismo día de esta reunión, el doctor Caferra decidió excusarse de la causa. Actualmente, el juez Piedrabuena no cuenta con la defensa que la ley y la Constitución Nacional le amparan (y nunca la tuvo en el trámite del juicio político, pese a su estado de salud y emocional, que lo mantiene impedido de ejercer como juez).

Asumir la defensa de Piedrabuena en el juicio político implica tener que hablar de los manejos indebidos y abusos de la fiscalía, exponiendo a funcionarios corruptos de la corporación judicial y oficiales de la Policía que actuaron abusando de su posición de poder, por lo que, quien haga esta tarea, si pretende hacerla bien, es posible que luego también corra la misma suerte que Piedrabuena y sea blanco de represalias, lo que conlleva a dificultar que existan defensores dispuestos a hacerla (incluso, muchos abogados particulares locales no se animan a hacer esa defensa) porque falta coraje y reina el “no te metas”, ya que piensan que esto nunca les podría pasar a ellos, ni tiene implicancia en sus vidas y profesión (aunque no se dan cuenta que con esta actitud, cada día ceden un poquito más de su libertad y son más esclavos).

Durante la audiencia el clima fue tan hostil hacia el Juez Piedrabuena y su abogado, Francisco Oneto, que cuando el Juez le pregunta si tiene algo más para agregar, el Doctor Oneto responde: “No, si agregó algo más me sacan la matricula”.

La inacción y la corrupción del sistema judicial obstruyen el esclarecimiento de la causa y funcionan como obstáculo para que el Juez Piedrabuena obtenga justicia.

– Especial para Data24.com.ar –