El mecánico imputado colaborador y ex miembro de la banda del presunto jefe narco Esteban Lindor Alvarado, Carlos Argüelles, fue asesinado el pasado lunes de dos tiros en la cabeza y uno en el pecho en su taller de Rosario.

No fue la primera vez que sicarios intentaron acabar con su vida. La primera vez ocurrió en octubre del 2020 pero el asesino se quedó dormido y la segunda vez fue en enero de este año, en el mismo taller donde lo atacaron esta última vez, y se salvó porque las balas impactaron en su auto.

El mecánico de 46 años asesinado había rechazado ser sacado de la provincia para ser protegido.

Argüelles había recibido la propuesta de ser testigo protegido tras acogerse a la figura del imputado colaborador y recibir los beneficios del programa de Protección de Testigos, pero no quiso la protección, ya que implicaba irse de la provincia . “Yo estoy jugado. Sé lo que estoy haciendo y, si no es conmigo, es con algún familiar”, le alegó a los investigadores.

Esteban Lindor Alvarado, jefe narco contra el que atestiguó Argüelles.

El fallecido fue abordado el lunes por la tarde por tres personas con barbijo, dos hombres y una mujer, mientras salía con su hijo de su taller y allí le dispararon tres veces: dos balas impactaron en su cabeza y una en su pecho.

Luego del hecho fue llevado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) en grave estado y fue declarado muerto a las 18:50 del mismo lunes.

Momento de la detención de los sospechosos.

Gracias a los testigos, que dieron los datos del auto utilizado por los sicarios, cuatro sospechosos (tres hombres y una mujer) a bordo de un Volkswagen Fox rojo fueron demorados tras una persecución. Se les secuestró una bomba molotov con la que probablemente tenían la intención de prender fuego el auto que utilizaron en el asesinato.

Bomba molotov encontrada en el auto de los presuntos asesinos.

Según la investigación de la Agencia de Criminalidad Organizada de la Fiscalía de Rosario, la víctima de 46 años era el encargado de gestionar los autos gemelos que usaba la organización de Esteban Lindor Alvarado, quien se encuentra preso por instigar el asesinato de un prestamista y liderar una supuesta asociación ilícita, balaceras contra edificios judiciales y por el transporte en 2017 de 493 kilos de marihuana a Río Negro.

Tras ser imputado como integrante de la presunta asociación ilícita, el mecánico se acogió en la figura de imputado colaborador y aportó detalles sobre la estructura de la banda criminal. Luego aceptó ir a un juicio abreviado y firmó un acuerdo por una condena de 3 años de prisión efectiva, pero nunca se llegó a una audiencia para que el juez valide el acuerdo.