Los talibanes surgieron en 1990 tras la retirada de Tropas Soviéticas de Afganistán, que se enfrentaron al fracaso de instalar un comunismo en dicho país. Una vez defendida la intervención, los talibanes llevaron adelante una guerra civil en el territorio que logró triunfar en 1996, instalando así el Emirato Islámico de Afganistán.

En el 2001 los ataques del 11 de Septiembre a las Torres Gemelas desataron una guerra contra el terrorismo internacional, con motivo de esto el presidente de Estados Unidos George Bush invadió Afganistán. Pero ¿Por qué Afganistán? Debido a que el grupo dominante en Afganistán en ese momento eran los talibanes. Estos daban asilo y apoyo al grupo terrorista Al-Qaeda, culpables del atentado al 11-S.

El gobierno de Estados Unidos y la OTAN comenzaron a trabajar con los afganos para establecer un gobierno democrático, al mismo tiempo que daban caza a los líderes terroristas en el territorio. Ante esto, los talibanes huyeron a Pakistán, donde se refugiaron y ganaron fuerzas para reconquistar Afganistán. Los intentos de Estados Unidos de lograr una verdadera democracia en el país fueron en vano, pues la corrupción y la violencia no lograron disminuir. Con motivo de esto en el 2018 el gobierno de Donald Trump ofreció a los talibanes un alto al fuego, a cambio de que los talibanes no acojan en su territorio a grupos terroristas de izquierda y que finalicen los ataques a tropas norteamericanas.

Todos los informes respecto al avance de los talibanes arrojaban malos resultados, afirmando que tarde o temprano estos volverían a tomar el poder en Afganistán. Para que se den una idea a Estados Unidos le costó alrededor de 2 billones de dólares la guerra en este país, vendría a ser más que el PBI de Rusia está cifra . Es por esto que se intentó llevar adelante una vietnamización de la guerra. ¿Qué es la vietnamización? Está fue la política de Richard Nixon de retirar gradualmente las tropas estadounidenses en Indochina y delegar las responsabilidades militares al régimen de Vietnam del Sur. Sin embargo, la situación se vuelve a repetir y nos demuestra el fracaso de está estrategia.

El pasado 15 de agosto los talibanes capturaron la capital e instauraron el Emirato Islamico de Afganistán. Con esto vuelven las restricciones a las libertades civiles e individuales que primaron en Afganistán con anterioridad a la intervención norteamericana. En este sentido, las mujeres y las niñas son las más amenazadas por el nuevo régimen talibán. Es prácticamente imposible abarcar punto por punto el maltrato y los abusos a los que integristas las someten, entre algunos podemos mencionar: azotes contra las mujeres que no usen burka (velo que cubre de cabeza a los pies), lapidación por tener relaciones fuera del matrimonio, prohibido hablar con hombres que no sean de su familia, prohibido reír en voz alta, es ilegal usar tacos o maquillaje, tienen que salir a la calle acompañadas siempre de un hombre, no pueden reunirse con motivo de ocio, sólo pueden ser atendidas por médicas mujeres, no pueden ejercer la profesión o estudiar, etc.

Estas nuevas imposiciones impulsaron a miles de afganas para escapar del país a cualquier costo, hecho que provocó grandes cantidades de muertos debido a que varios intentaron escapar agarrándose de las partes exteriores de los aviones. Mientras el aeropuerto permanece controlado por tropas norteamericanas, hasta que el personal diplomático en el país sea desalojado, miles de personas suplican poder entrar al mismo para escapar del país. Algunas mujeres valientes en los últimos días han marchado contra las nuevas restricciones, pero en la mayoría de los casos los talibanes han asesinado a los manifestantes que se oponen a las nuevas leyes.

¿Son los talibanes peligrosos para la seguridad mundial? Sí, ya que estos acogen grupos extremistas que fomentan la yihad (la lucha armada por Dios, o guerra santa). Está última tiene cómo finalidad expandir la religión musulmana a la mayor cantidad de territorios posibles. El Talibán, Al Qaeda, y los otros miles de grupos terroristas que operan en Medio Oriente y África tienen el objetivo de llevar su barbarie al resto del mundo. Su victoria, sería la derrota del mundo libre, porque su fundamentalismo lleva a eliminar los valores de la libertad individual y descartar cualquier concepto de derechos humanos con los que nos identificamos en Occidente.

Debemos recordar que estos terroristas extremistas de religión musulmana fueron los que hicieron explotar la AMIA y la Embajada de Israel en Argentina. Es por ello, que nuestro deber cómo individuos es oponernos a estar organizaciones extremistas, porque nos pueden afectar cómo ya lo han hecho.

-Especial para Data24.com.ar-




Lautaro Furundarena