*Por: Rafael Garduño

Una vez realizados los pertinentes trámites, los «ciudadanos comunes» que ingresan a la provincia de La Pampa, deben hacer 14 días de cuarentena en hoteles. Sin embargo, los «ciudadanos especiales», los burócratas, están exentos del aislamiento obligatorio…

El gobernador de la provincia, Sergio Ziliotto, a través del decreto 2975, modificó las medidas restrictivas para combatir el COVID-19: aquellos «funcionarios superiores» que estén fuera de la provincia por menos de 48 horas no deberán hacer el aislamiento establecido por las autoridades.

Previo al decreto, si un funcionario salía de la provincia debía realizar el mencionado aislamiento. De hecho, el mismo gobernador estuvo aislado las dos semanas establecidas cuando viajó a Buenos Aires a encontrarse con Alberto Fernández.

Sin embargo, el aislamiento del mandatario provincial generó confusiones: hasta entonces, «funcionarios y trabajadores esenciales» no debían cumplir las dos semanas, solamente se requería del cumplimiento de los protocolos. Frente a ello, Ziliotto agregó que lo su situación fue un «autoaislamiento» ya que «no estaba obligado» a realizarlo.

En el mismo apartado del decreto 2975 se aprobó el «Protocolo Sanitario Epidemiológico – Encapsulamiento- para Viajes Oficiales Interjurisdiccionales del Personal Superior del Poder Ejecutivo a Areas con/sin circulación de Covid-19», allí se establece las «directivas de prevención que deberán implementarse en viajes oficiales interjurisdiccionales, para las Autoridades Superiores del Poder Ejecutivo bajo la técnica de encapsulamiento epidemiológico, y se basan en la mejor evidencia disponible a la fecha y sujetas a revisión continua«.

Además, el apartado especifica que «las medidas preventivas fueron pensadas en virtud de los itinerarios que se pueden llevar adelante, por lo cual se encuentran organizadas en las diferentes etapas del recorrido«. La estrategias tienen como objetivo «evitar que las Autoridades Superiores, en la medida de lo posible, pernocten fuera de la Provincia, así como de respetar las horas de descanso de los choferes que las trasladen, en cada viaje interjurisdiccional deberá preverse la cantidad de choferes necesarios para tal cometido».

Pareciera ser que el virus discrimina horarios y tipo de personas. ¿Serán los políticos menos propensos a contagiarse? La respuesta puede ser positiva: saben lavarse bien las manos.