Desde el inicio de la cuarentena, decenas de empresas extranjeras han dejado de operar en el país. El caso de las empresas relacionadas al agro es particular por el conflicto ideológico existente del Gobierno para/con el campo. En este sentido, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, realizó un pedido desesperado al sector para que “no tomen medidas apresuradas”.

Recientemente, la compañía española Ecolumber, especializada en le producción de frutos secos, finalizó su proceso de desinversión en el país, como así también lo hicieron las líneas Dow y Bayer. En este sentido, Neme participó de una reunión con la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (CASAFE) y planteó que sería bueno conversar en una mesa junto al Gobierno los problemas que afectan a la producción del país, al sostener que “los problemas de la agricultura y la producción argentina, con más de 100 años jugando en el primer nivel en el mercado mundial, no se resuelve en una elección de medio término”.

El burócrata criticó que se enteró por la prensa del cierre de la planta de Dow, al mismo tiempo que la empresa pide apoyo del Gobierno en la renovación de los registros de productos fitosanitarios. Según él, “estas decisiones no están en línea con el dialogo que ha promovido la Cancillería, creando el Consejo Público Privado para Promoción de Exportaciones y abriendo el espacio de intercambio con el Consejo Agroindustrial Argentino”.


“Estamos aquí para trabajar con ustedes a favor de encontrar un camino para allanar aquellas cuestiones que puedan afectar la competitividad de la agricultura y de la producción argentina en el futuro, pero me parece que nos deben, de parte de las empresas, una explicación, porque además esto se da en el marco de que se ha lanzado una campaña política. Y no sería equivocado interpretar que eso está vinculado a generar un clima de que hay empresas importantes argentinas que se van del país ante una coyuntura electoral”, agregó.

Además, insistió con que “el Gobierno tiene claro la gestión de la defensa de los sectores productivos argentinos y ello es más efectivo si trabajamos conjuntamente. Entendemos que decisiones como el cierre de una planta o la discontinuidad de un producto no se toman aquí, pero si aspiramos que quienes representan las empresas aquí sepan explicar la situación que vive la Argentina y la importancia que tiene nuestro sector productivo para que las decisiones sean mediadas por un dialogo previo. Hay muchas cosas que el gobierno argentino puede hacer para resolver problemas circunstanciales y para avanzar en soluciones estructurales”.

Al concluir su intervención, comentó: “Estamos haciendo una apuesta muy fuerte a pesar de la pandemia y de la situación crítica heredada a resolver un proyecto de desarrollo productivo con inclusión social efectiva en la Argentina del 2021 en adelante. Solamente un puente solido con el sector privado, con la Pymes, las grandes empresas, los trabajadores y la dirigencia sindical, haciendo acuerdos que permitan construir competitividad, es la manera en que se puede resolver la crisis estructural que heredó la Argentina”.