En plena época de campaña electoral, los oficialismos de turno suelen exaltar, en general, obras públicas que no hicieron durante su gestión. Para visibilizar el “estamos haciendo” y captar al electorado indeciso, montan una escena cinematográfica que busca magnificar lo que debería ser algo habitual. Sin embargo, esta lógica parece funcionar únicamente con el marketing oportunista del que se abusa la clase política.

En esta ocasión, la mítica pérgola de Ensenada, todo un patrimonio histórico para la comunidad, fue demolida por el intendente Mario Secco para congraciarse con las obras de asfalto del camino a Punta Lara que está desarrollando la gestión municipal. No obstante, nunca tuvo en cuenta lo que representaba este símbolo para los vecinos, quienes todavía no dejan de sorprenderse cómo desapareció, de un día para el otro, algo que los identificaba con sus raíces.

En el video al que tuvo acceso este medio se observa la magnitud y la saña con la que las máquinas de la comuna molieron a la pérgola, dejando tirados todos los escombros en el suelo. La triste imagen fue justificada desde el municipio con la obra pública. Sin embargo, la pregunta que despertó localmente es si era realmente necesario “pasar por arriba” todo lo que se cruce por el camino para llevarla a cabo, más teniendo en cuenta que la pérgola era parte del emblemático patrimonio de los ensenadenses.

*Fuente: REALPOLITIK