Data24 interrumpió la jornada laboral del candidato a intendente de Río Cuarto por el Partido Libertario, Mario Lamberghini. Con una puntualidad tajante, Mario nos atendió el teléfono luego de servir el desayuno a los cliente de la posada que dirige junto a su esposa, «es un espacio poco usual porque es amigable con la naturaleza, está un poco alejado de la ciudad… por lo que el contacto con ella es en primera persona, a los turistas les gusta mucho el lugar». Lamberghini es contador público, fue ex Director Regional de AFIP y ex Director General de Rentas de la provincia de Córdoba. En la campaña por la gobernación acompañó a Agustín Spaccesi y al economista José Luis Espert.

  • ¿Qué es para usted el liberalismo?

Es la realización de los sueños o el proyecto de vida que tiene cada uno para llevar adelante en su fase individual como integrante de una sociedad.

  • ¿Cómo define a los políticos?

Parecen zombies. Están dormidos, en otra frecuencia. No están con la sociedad, no ven lo que padecen los ciudadanos a pié, los emprendedores, los industriales, los productores agropecuarios, los estudiantes. Están como en una burbuja perdidos tratando de mantener su calidad de vida, crecer dentro de la estructura partidaria, y se olvidan de su función básica que es ser funcionarios públicos.

  • ¿Cree que se impondrá frente a los partidos “clásicos”? ¿Cuál es su estrategia para vencer al status quo de la política?

Primero mostrar el estado que nos han dejado los 100 años de políticas económicas socialistas. Venimos cayéndonos desde todo punto de vista: social, económico, político, cultural. Nosotros vemos que Río Cuarto es una ciudad con muchísimo potencial económico. El campo genera muchos recursos. Y tenemos la Universidad Nacional de Río Cuarto, y no aprovechamos eso porque estamos separados. La idea es pelear por la unión de los sectores que te menciono: Universidad, ciudad y campo. Nuestra idea es tratar de unir a los sectores para que la inteligencia nos permita generar más valor agregado.

  • La ideología de género es un tema muy recurrente en el debate político ¿cuál es su postura frente al aborto?

Pongámoslo en contexto… yo veo como que esto son ondas o tendencias internacionales dirigidas. En Argentina, sabemos que la mitad de la población está bajo de la línea de pobreza. También sabemos que, de ese porcentaje, las parejas tienen en promedio cinco hijos. Al lado de la otra mitad de la población (la que supera la línea de pobreza), sabemos que en promedio las parejas tienen dos hijos. Es un tema muy serio y la sociedad no está claramente definida en qué postura tomar y cómo tomarla. Nosotros nos debemos a la sociedad, tenemos que adaptarnos a ella. Ahora, qué es lo que vemos: lo que enseñan en los colegios primarios (ya no en los secundarios, porque las nenas de primarias ya son “mamás” en algunos casos), no es suficiente, no hay educación, no hay contención psicológica, no hay suficiente información sobre los abusos sexuales… los planes de estudios no alcanzan a que nuestra sociedad se vaya civilizando, sino al contrario, nos vamos embruteciendo día a día.

Es un tema muy complejo. Siempre recuerdo la frase de Juan Bautista Alberdi que decía algo así como “qué pretendemos de una sociedad que mata a sus hijos antes de que pisen la tierra”. Hay que producir un cambio cultural muy fuerte, muy grande.

  • Usted menciona “Universidad, ciudad, campo” ¿en qué lugar ubica a la industria?

Entra en la “categoría” de ciudadanos. La ciudad vive de todo lo que es servicios. Río Cuarto presta muchos. Antes tenía un radio de influencia muy importante, porque no existía la informática, la digitalización, internet… entonces antes, ese polo de atracción comercial y de prestadores de servicios estaba más concentrado. Entonces, poco a poco, si bien se van ampliando las fronteras, también se va perdiendo el tema de la radicación geográfica de la prestación de los servicios. La ciudad, “involucrando” también al concepto de industria, cumple un rol muy importante. Por ejemplo en cuestiones ambientales: una de nuestras propuestas es que Río Cuarto se comprometa a plantar un árbol por cada niño que nazca y por cada cambio de domicilio en la ciudad. Ese árbol estará registrado y nominado para que después cuando crezca el niño, sepa cuál es su árbol y lo cuide y ayude a mantener el medio ambiente desde la conciencia.

  • ¿Qué planes tiene para la Universidad de Río Cuarto?

Los profesores, alumnos e investigadores me han enseñado la enorme cantidad de trabajos que han desarrollado sobre la ciudad y que están pudriéndose adentro de los cajones… horas y horas de inteligencia, de iluminación teórica, técnica, práctica guardada en los cajones de los escritorios. Y son proyectos para mejorar la calidad de vida, el costo. Y a eso lo pagó la sociedad, el chico con hambre, el ignorante, todos. Es una cosa de locos, en vez de aprovechar la inteligencia de la Universidad, se la “cajonea”, por decirlo de alguna forma. Nuestra intención es amalgamar, como te contaba antes, los sectores. Para que la Universidad cumpla así su importantísimo rol intelectual y de investigación dentro de la sociedad.

  • Una de sus propuestas es «Intervención privilegiada de empresas y proveedores locales en la ejecución de obras y servicios públicos locales” ¿A qué se refiere?

Como presidente de Córdoba Bursátil me tocó administrar un fideicomiso público en la Municipalidad de Marcos Juárez. Allí tenían que hacer obras públicas y la gente ponía la plata en el banco, para cobrar intereses. Entonces la gente pensó “por qué no ponemos ese dinero a trabajar para el pueblo”. Entonces armamos un fideicomiso público donde la gente aportaba sus ahorros para financiar obras públicas locales. Cómo trabajábamos eso, bueno, se le pagaba el interés equivalente al del Banco Nación como un plazo fijo. Con eso, a nivel social, hubo una discusión, un debate muy rico a nivel de todos los sectores, de todos los partidos y ciudadanos. Por qué, se le dio privilegio a las empresas y proveedores locales. Entonces, en vez de hacerse un círculo vicioso (en donde la plata se va a cualquier lado) se hizo un círculo virtuoso. Es más, el Senado de la Nación nos premió como ‘desarrollo financiero inédito’ en el país, donde la gente aportó en obras que mejoraban la calidad de vida y bajaba impuestos del ciudadano de Marcos Juárez, y además, la gente que aportó cobraba el interés (garantizado por la recaudación). Fue una experiencia que jamás se volvió a repetir. Y lo queremos hacer acá, en Río Cuarto.

  • Otra de sus propuestas es «Empoderar a la figura de la Presidencia del Honorable Concejo Deliberante para que sea ejercida en forma anual por los 4 concejales más votados, en orden sucesivo y consecutivo a la cantidad de votos recibidos» ¿de qué se trata?

Los concejales representan mejor la voluntad del pueblo que el intendente. La idea es un gobierno de tipo parlamentario. Primero, que el Concejo Deliberante tiene que ser ad honorem, no hay asesores nada, nadie cobra… salvo el presidente, que será el concejal más votado de la ciudad, su período durará un año, y luego le seguirá en la presidencia del consejo el segundo más votado, etcétera, etcétera. Entonces no queda gobernando el partido que tiene más dinero, por así decirlo. La idea con esto es evitar el poder político de lobby, el amiguismo y el clientelismo. En definitiva tenemos que trabajar para Río Cuarto, no para currar con la política.

  • Hasta donde tengo entendido, usted es el único candidato a intendente por el Partido Libertario en Argentina. Y además es el único que «simboliza» una unión entre el liberalismo y el conservadurismo, teniendo el apoyo del Frente NOS… ¿Qué siente al respecto?

Por Rafael Garduño

Jefe de Redacción