El 20 de agosto de 2019, mientras se dirigía a la Facultad de Derecho para rendir una de sus últimas materias para recibirse de abogado, Marcos Aníbal Rouges hijo fue asesinado a sangre fría con un disparo en la sien por policías vestidos de civil. Este hecho fue oído por más de 8 mil policías a través de Radio Policial que se encontraban en actividad (muchos de ellos se creen con licencia para matar), y encubierto por el Ministerio Público Fiscal a cargo de Edmundo Jiménez, el verdadero amo de Tucumán.

Marcos entró al pasaje de la calle Bernardo de Irigoyen, donde se encontraban varios policías sin identificar (conocidos como las “Brigadas de Investigaciones” de Tucumán). Tras una cuadra, el auto que manejaba el joven estudiante sale por Avenida Sarmiento y él con un disparo en la cien. Oficialmente se manejan dos hipótesis igual de ilógicas y descabelladas que sólo buscan encubrir un acribillamiento con consecuencias fatales. En un primer momento se habló de “un tiroteo” donde la víctima quiso “embestir” a policías dando origen a una “persecución policial”, ¡en una cuadra! La otra hipótesis, también oficial, es que Marcos rozó a un autobús y al no poder con la presión de NO haber chocado y NO haber matado a nadie, decidió quitarse la vida.

En la primera “investigación” participaron 28 personas, se tomaron más de 50 fotografías (ninguna del ángulo correcto porque ninguna muestra las balas en la chapa del auto), estuvieron más de 2 horas en la escena pero nadie vio los agujeros de las balas. Hubo un nefasto silencio cómplice de los dos canales de televisión y de los principales diarios locales. En Tucumán la “pauta publicitaria” compra todos los silencios periodísticos.

El caso comenzó con un Abuso de autoridad al intentar detener ilegítimamente a Marcos, podríamos hablar también de tentativa de secuestro, extorción. Su padre es un ex juez y abogado muy conocido en Tucumán. Esto, siguió con un acribillamiento que implicó abuso de armas, tentativa de homicidio y finalmente la ejecución con un balazo desde atrás, sin posibilidad de supervivencia ni defensa, constituyendo un homicidio agravado, para luego omitir la denuncia, encubrir el hecho, aceptar falso testimonio, realizar una falsa pericia, destruir pruebas, incumplimiento de deberes de funcionarios y más.

¿Es posible que se encuentren involucrados personas de mayor rango jerárquico? ¿los policías de civil se encontraban armados? ¿tuvo que ver con política? Marcos era un activo e importante militante del partido de Gómez Centurión, ¿acaso su asesinato fue un mensaje? ¿Para quién?

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