La empresa de limpieza La Mantovana Servicios Generales SA fue el objetivo de un duro comunicado de la junta interna de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que solicitó “la apertura de los libros de todas las empresas a las que se ha subsidiado con el dinero de los jubilados”, en relación a la polémica utilización del programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) por parte de la compañía.

Según el comunicado, tanto La Mantovana como Grub SA –otra de las empresas apuntadas –pertenecerían a los mismos dueños, Francisco Juan Castelli  y Franco Castelli. Sin embargo, fuentes del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta aseguraron que se trataría de empresas satélite de Limpiolux, la compañía de la familia del ex presidente de Lotería de la provincia de Buenos Aires y amigo íntimo de Daniel Scioli, el siempre polémico Luis Alberto Peluso, quien fuera acusado de integrar una mesa de dinero en el casino flotante Estrella de la Fortuna en 1999.

Según el comunicado de la Junta Interna de ATE dentro del INTI, La Mantovana tendría trabajando a personal contagiado de COVID-19, sin ningún protocolo efectivo y obligándolos a asistir al lugar de trabajo, especialmente en dependencias estatales, en una situación de potencial contagio masivo.

Un caso ejemplar es el del hospital Bernardino Rivadavia, cuya limpieza tan sólo por el mes de enero costó un total de 8.897.305 pesos, aprobado por el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a cargo de Horacio Rodríguez Larreta.

“El caso es grave, no sólo porque los trabajadores y sus familias sufren contagios masivos y rebajas salariales, sino porque estas empresas son parte de personal esencial que debería garantizar la limpieza de las dependencias públicas, justamente para evitar más contagios”, reza el documento.

En el año 2018, La Mantovana se adjudicó una extraña licitación de 57 millones de pesos en el INTI, para una obra compleja de electricidad, rubro en el cual no tiene ningún tipo de experiencia. Acorde al comunicado de ATE, “los negociados con el estado son para esta empresa tan comunes como el maltrato, la precarización, las rebajas salariales y los despidos a los que someten a sus trabajadores”.

La gota que rebalsó el vaso, sin embargo, fue de índole económico. Los trabajadores de GRUB sólo recibieron este mes un depósito de 5.800 pesos por parte de la empresa, cuyos dueños aseguraron que el resto del salario lo pagaba el gobierno con los ATP. “El gobierno está subsidiando a empresas corruptas, que están haciendo un enorme negociado. El otro problema es que incluso contabilizando las ATP no se cubre la totalidad del salario de los trabajadores, el cual asciende a 24 mil pesos mensuales por 44 horas de trabajo semanales, lo cual representa un salario de hambre”, aseguraron los representantes de ATE.

En consecuencia, la junta interna del gremio solicitó formalmente la apertura de los libros de dichas empresas, “a las que se ha subsidiado con el dinero de los jubilados”.  En las siguientes semanas, podría haber novedades judiciales al respecto.

*Fuente: RealPolitik