«Es lamentable pero es real: el law fare está instalado entre nosotros y tiene una función tan preocupante como lamentable: la de criminalizar a la política», expresó el Comité Capital de la Unión Cívica Radical -UCR-, quien recordó que las prisiones preventivas también se han convertido en un modo de disciplinamiento o sometimiento de la política a intereses sectoriales o particulares, al punto que «esa práctica mereció la condena del papa Francisco».

Para la UCR «los procesos judiciales se apartan de las reglas legales para lograr el objetivo de condena. Así aparecen pactos espurios, arrepentidos que no siguen el protocolo, acuerdos tácitos o explícitos, pero siempre secretos, para favorecer la presunta delación, obstaculización permanente del derecho de defensa y del ejercicio del mismo, y negación total del principio de inocencia».

Los dirigentes del radicalismo no dudaron en considerar que el exintendente de Paraná Sergio Varisco fue víctima de ese modo “que ha irrumpido en todo el mundo y que tiene por función lograr el escarnio de dirigentes a los que a ciertos sectores les molestan; dirigentes que han logrado tener presencia firme en la política a través de las urnas, es decir del voto popular».

Además consideraron que «para lograr el cometido del law fare es necesario un poder judicial parcial y la acción desaprensiva de un sector de la prensa, que busca la satanización mediática previa del personaje a destruir, con el fin de que la sentencia condenatoria sea simplemente una confirmación de lo ya publicado».

Sostuvieron que «poco importan los modos, los protocolos, los procesos judiciales una vez que se trazó el cometido de destruir a un dirigente político» y que «se puede caer en situaciones tan burdas, como el hecho de que se arme una causa por un presunto delito, se desarrolle un juicio y se termine condenando por otro delito inventado a mitad de proceso, como le ocurrió a Varisco».

«El kirchnerismo ha venido sosteniendo que sus principales dirigentes son víctimas del law fare, pero hay un diferencia sustancial: el peronismo viene de ganar unas elecciones nacionales, mientras que Varisco, a pesar de que lo votaron 58.000 paranaenses, perdió las elecciones y eso facilitó el cometido final de esta nueva infección en el sistema judicial, republicano y político del siglo veintiuno que es, precisamente, el law fare o guerra judicial», agregaron.

Para el centenario partido «existe una verdad judicial y una verdad en la conciencia del pueblo» y que “todos los paranaenses saben qué se cocinó en todo este caso, porque nadie en su sano juicio y con libertad de conciencia puede afirmar que se ha hecho justicia”.

«Tanto es así que, como dirigentes radicales nos ha ocurrido encontrarnos con decenas de dirigentes peronistas que nos admiten que la condena al exintendente es una aberración con el fin último de destruir a una fuerza política a la que ha costado ganarle una elección», agregó. «En Argentina el law fare cobró muchas víctimas y Varisco es una de ellas», remarcaron.

«Es tiempo de pensar en seguir luchando judicialmente para que se haga justicia, hacer las apelaciones y esperar que prime la sensatez porque se trata de mucho más que de la suerte de una persona, se trata también fundamentalmente de preservar el estado de derecho», finaliza el documento del radicalismo.

Por Rafael

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