Pese al pequeño descenso del porcentaje de inflación obtenido en agosto, el Gobierno prevé que la inflación de septiembre volvería a rondar el 3%, por lo que en el último año rozaría el 52%.

El incremento se produjo por el aumento en los precios de la medicina prepaga, el del sueldo de las empleadas domésticas, los textiles y alimentos. En lugar de buscar las causas de este incremento, el Gobierno decidió convocar nuevamente a los empresarios.

Según fuentes del Gobierno, el promedio mensual se va a repetir con matices leves hasta fin de año y tras las elecciones habrá que ver qué ocurre con la inflación reprimida, tal como ocurre con la lenta devaluación del tipo de cambio oficial.

Sebastián Menescaldi, director de ECO GO, dijo que “el dato de inflación de septiembre se ubicaría en 2,9%; esto se debe a una presión de los precios estacionales (indumentaria) y regulados (prepagas, colegios, cigarrillos) que compensan la desaceleración de la inflación núcleo (incluye alimentos)”. Con este dato, la inflación anualizada de alimentos alcanzaría al 60% y en textiles al 70%.

De este modo, explicó el economista, con el 3% de septiembre la inflación habría sumado 36,2% en nueve meses -frente a la meta recientemente revisada del 45,1% para todo el año por el ministro Martín Guzmán- y del 51,7% en los últimos doce meses.

Menescaldi señaló que “la emisión monetaria, la caída de las reservas netas y la falta de anclaje de las expectativas dificultan esperar una desinflación mayor; seguimos esperando un aumento de la inflación de 2,8% mensual promedio hasta fin de año”.

Para este año, la consultora Analytica prevé una suba de los precios del 46,2% y para 2022 del 40,7%, frente al 33% estimado por Guzmán en el presupuesto nacional 2022. 

El promedio de los analistas consultados por el Banco Central se ubica en el 43,1% para el año próximo y en el 36,3% para 2023. El último informe de FocusEconomics Consensus Forecast LatinFocus, pronostica 49% para este año -aunque UBS se estiró al 54,9%- y 42,7% para 2022, con un pico de 52,1% según el estudio de Ferreres & Asociados, por lo que Argentina seguirá siendo uno de los países con mayor inflación en el mundo.