De manera contraria a lo sucedido históricamente, la 30° edición de los Juegos Bonaerenses no se desarrollará en Mar del Plata. Si bien habrá algunas actividades en la ciudad balnearia entre el 28 y el 31 de octubre, la mayoría de los deportes se definirán entre el 2 y el 20 de noviembre en distintos municipios de la provincia.

Las subsedes seleccionadas por el gobierno bonaerense son: Lomas de Zamora, Avellaneda, Pilar, Bolívar, San Fernando, Tigre, General Rodríguez, Necochea, Villa Gesell, Malvinas Argentinas, Laprida, Hurlingham, Morón, Mercedes, Quilmes y La Matanza.

Con este cambio, 15 de las 16 localidades seleccionadas son gobernadas por el kirchnerismo y, de ese número, 12 están ubicadas en el conurbano y solo 4 en el interior de la provincia.

De este modo, Axel Kicillof le quita la posibilidad de movimiento comercial a Mar del Plata, gobernada por el intendente cambiemita Guillermo Montenegro, y a muchos jóvenes les roba la posibilidad de conocer las playas marplatenses.

Históricamente los Juegos Bonaerenses se realizan en la ciudad de Mar del Plata, pero en el 30° aniversario las finales fueron cambiadas como una medida electoral.

Por su parte, el presidente de la Juventud Radical Bonaerense, Manuel Cisneros, apuntó con que la medida “es una política apresurada y electoralista para bajar los recursos en municipios del Conurbano, donde se van a asegurar el público joven para conseguir votos”.

Asimismo, señaló: “Que no se hagan en Mar del Plata hace perder la esencia de los Juegos porque hay una cuestión social que incentiva a participar de estas disciplinas a deportistas no federados que no tienen que la posibilidad de viajar tan lejos muchas veces”.

Valentín Miranda, diputado provincial de la UCR, recogió el reclamo y presentó un proyecto en la Cámara baja para que el Gobierno bonaerense deje sin efecto la resolución del cambio de subsedes de los juegos y argumentó que los motivos de descentralizar las disciplinas “no fueron informados debidamente y, a nuestro criterio, tampoco se lo hizo con la debida anticipación”.