Siete de cada 10 hogares de Capital y el Gran Buenos Aires tuvo que endeudarse, recurrir a sus ahorros, vender pertenencias, generar nuevos ingresos o incluso reducir el consumo de alimentos como consecuencia de la crisis económica que está atravesando el país. Mientras que en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó al 59,9%, en el conurbano bonaerense a casi el 75%.

Un estudió que difundió el INDEC y que abarca los meses de agosto-octubre 2020 “El 70,6% del total de hogares consultados manifestó haber tomado algún tipo de medida para hacer frente al impacto de la pandemia en su economía. Este porcentaje se acrecienta si se toman en cuenta los hogares cuyo jefe o jefa tiene el nivel educativo más bajo (78,0%)”. Y sube al 84% en los hogares que tuvieron reducción de ingresos o en donde algún miembro experimentó problemas laborales, precisa el Informe.

El 46,0% de los hogares implementó dos o más de estas medidas durante la pandemia. El 16,1% tuvo que implementar tres de esas estrategias. Y el 8,2% de los hogares tuvo que combinar las cuatro estrategias de supervivencia.

De ese 70,6%, “más de la mitad (58,3%) contó también con asistencia del Estado y de organizaciones comunitarias. Esa asistencia se realizó a través de una transferencia directa de ingresos (IFE, ATP, bonos para las fuerzas de seguridad, el personal salud y jubilados) o de alimentos (vianda o canasta escolar o concurrencia al comedor a partir de la pandemia)”, dice el Informe.

En mayor las familias utilizaron los ahorros o la venta de pertenencias para enfrentar la situación. “La principal medida adoptada por los hogares consultados fue el uso de ahorros o venta de pertenencias (44,7%), seguida por el endeudamiento (41,5%). Esta última estrategia fue la más frecuente (50,5%) en los hogares con jefes o jefas con nivel educativo bajo”. En tanto, entre los hogares que tuvieron una reducción en sus ingresos o problemas laborales asciende al 53,8%.

De las familias que recurrieron al endeudamiento, un 27,9% fueron los que viven en la Ciudad de Buenos Aires y 46,1% para los que residen en el conurbano bonaerense.

La reducción en el consumo de alimentos por razones económicas alcanzó al 45,3% entre los hogares que disminuyeron sus ingresos o tuvieron problemas laborales. De este total, los porcentajes más altos afectaron a los hogares residentes en el conurbano bonaerense (67,9%), con una diferencia de doce puntos porcentuales más que los residentes en CABA, y en los hogares con disminución de sus ingresos o problemas laborales (68,2%). Resulta incluso más alto en los hogares con bajo nivel educativo del jefe o la jefa (71,6%)”.


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