Los comerciantes de Neuquén no están exentos a la situación que viven todos los trabajadores argentinos. La oligarquía política de esa provincia está poniendo cada vez más palos en la rueda a este rubro en particular, sin embargo, los laburantes le pusieron “el pecho” a la casta, que hace esfuerzos descomunales para evitar el legítimo escarnio popular.

En este caso, la cámara de un local de General Roca captó como un empleado municipal no identificado deslizó bajo las rejas una multa dirigida al comercio ya que se negó a acatar las restricciones impuestas por el Gobierno.

Medios regionales y comerciantes argumentan que los empleados de la intendente ultra K de General Roca, María Emilia Soria, “utilizan esta modalidad para evitar escraches” de los trabajadores. El estado de rebeldía generó una catarata de multas y reprimendas

“Apareció este video, del día 21 para 22, donde se ve la entrega de una notificación a un quiosco. La notificación dice que se excedió en la hora de apertura… aparentemente estaba abierto a las 21:20“, señaló uno de los referentes de comerciantes autoconvocados de Roca, Adrián Mucarsel, y agregó que “lo peor de todo es que no ponen la cara, le llevaron la notificación a la 1 de la mañana”.

“Estamos todos muy enojados, nadie da respuestas. Estamos en comunicación permanente todos los comerciantes de Roca. Todavía no evaluamos pedir mayores flexibilizaciones, si siempre nuestros pedidos quedan en la nada”, argumentó.

Los trabajadores del rubro en esa provincia mantienen tajante la postura de no acatamiento a las ordenes implementadas a nivel nacional y provincial: “Repudiamos y rechazamos todas las medidas restrictivas a la actividad y a la circulación ya que, de manera infundada, dañan nuestra actividad y nuestras libertad, dejando de manifiesto el total desprecio que padecemos de parte de quienes deben proteger nuestros derechos y resolver la emergencia sanitaria desde el inicio de la cuarentena”, manifestaron desde Comerciantes Unidos de Neuquén, el pasado mes de mayo.

Desde febrero los comerciantes de la provincia denuncian hostigamiento por parte de la casta política neuquina: “No podemos cerrar los comercios porque el gobernador o el intendente no nos dejen trabajar cuando se sabe que los contagios no se realizaron en pequeños comercios”, señalaron desde Comerciantes Unidos de Neuquén, y agregaron que “si no nos van a ayudar, por lo menos queremos que nos dejen de hostigar. No le vamos a hacer caso, ni al gobernador ni al intendente porque no tienen derecho a dejarnos fundir porque no nos dejan trabajar”.

La legítima rebeldía de los trabajadores frente a los atropellos del Estado incrementa día a día frente al aumento de las inspecciones, que ahora, por miedo ¿y vergüenza? utilizan la modalidad de multar en horas de la madrugada. Más que nada, la burocracia “combate” las restricciones horarias.

Por ejemplificar: durante mayo, los inspectores municipales visitaron a unos 70 comerciantes capitalinos durante mayo de este año. En aquella ocasión, según informó Río Negro Diario, no se labraron actas ni hubo infracciones, sino que “se les transmitió la necesidad de disminuir la circulación de personas. Ese es el objetivo del DNU de Nación y de la resolución de la provincia”.

Incluso, la guardia pretoriana de la casta política se mostró temerosa frente a la voluntad popular: los inspectores no quieren salir por miedo. El secretario Gremial del Centro de Empleados de Comercio (CEC), Ramón Fernández, dijo a La Red Neuquén en octubre de 2020 que “no hay controles municipales y tenemos conocimiento de que (los inspectores) no quieren salir, digamos en ese sentido porque están expuestos y hay mucha gente que está muy enojada y hay malestar”.

Mientras desde el Gobierno se utiliza toda la maquinaria represiva, los trabajadores insisten en practicar la desobediencia civil: “No nos dejan trabajar, cobran impuestos y nos hacen multas porque mandan inspectores”, señalaron en una de las tantas protestas realizadas.

Incluso, en esa línea, señalaron a través de un comunicado, que “no están más para cumplir con las restricciones”: la hora de cierre pasa a ser asunto de cada negocio e incluso ofrecen “descuentazos” a partir de las 18:00 horas.