El Presidente se encuentra debilitado política y físicamente por las constantes presiones que el kichnerismo doctrinario ejerce sobre su cargo. Cristina Kirchner aumenta su poder dentro del Gobierno desde las oficinas del Instituto Patria. La vicepresidente le “picó el boleto” a Martín Guzmán tras la interna que ocurre en torno al debate sobre las tarifas entre el ministro y el subsecretario de Energía, Federico Basualdo.

Guzmán no está pidiendo la renuncia de un simple encargado incapaz, es en específico un agente especial, ya que Basualdo responde al círculo CFK – Máximo, por lo que el costo político será caro. De hecho, la vicepresidente ya planea su venganza hacia el economista.

“Cristina y Máximo Kirchner cuestionaron los modos de Guzmán para desbancar a Basualdo con la obvia intención de limar al ministro de Economía que ha perdido brillo e influencia en el Instituto Patria. En la Casa Rosada descubrieron una lógica de acoso y derribo que el Instituto Patria ya utilizó con Marcela Losardo: cuando no pudieron cooptar a la entonces ministra de Justicia, el ala dura del kirchnerismo inició un acoso mediático que terminó con su renuncia y la designación de Martín Soria”, escribió correctamente en Infobae, Román Lejtman.