El procurador del Tesoro de la Nación, Carlos Zannini, contrató los servicios de Ernesto Alberto Marcer, en plena crisis, para que elabore un informe en temas de derecho administrativo.

El ex procurador, que ahora es contratado por el actual procurador el 28 de diciembre de 2001 acepto la renuncia del primero, a través del decreto 120 firmado rápidamente por el entonces presidente Adolfo Rodríguez Saá.

Sin experiencia, Marcer fue contratado por el actual procurador del Tesoro de la Nación sin que se haya barajado otra opción o llamado a concurso. De acuerdo con el pliego, se trata de un breve informe jurídico en temas de derecho administrativo a ser presentado en el marco de un arbitraje internacional que involucra al país.