Desde el Gobierno Nacional y el Ministerio de Salud buscan crear pánico jugando con la hipótesis de una segunda ola de la pandemia, mientras responsabilizan a los laboratorios por la demora en la entrega de vacunas. Cuando en verdad, los únicos responsables son ellos, por su falta de plan y transparencia.

A un año de haber decretado el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio en todo el país, Alberto Fernández asegura que su prioridad “era cuidar la salud de los argentinos y las argentinas”, mientras rompía con su promesa, millones de ciudadanos perdían su trabajo, cientos de miles de empresas se declaraban en bancarrota, más del 75% del personal de la salud no se encuentran vacunados, mientras estallaba el escandalo del vacunatorio Vip, las compras con sobreprecios y el intento de manejar la Justicia. Desde la Casa Rosada ven el volver a Fase 1 como la única escapatoria a una mala gestión.

Ayer, el presidente mantuvo una charla de Zoom con todos los gobernadores del país. Una de las medidas que se debatió fue extremar los controles en las fronteras, especialmente los que tienen que ver con los controles de carga.

El oficialismo no tiene intenciones de evitar una nueva cuarentena estricta. La cadena nacional de ayer buscó “concientizar” a la población de los riesgos de las nuevas cepas, mientras los ministros de todo el país analizan nuevas medidas, parecen olvidar que hay millones de ciudadanos que viven el día a día y necesitan trabajar para llevar alimento a sus familias. El país no puede volver a paralizarse.