Greg Abbott, gobernador de Texas, firmó el miércoles una ley que prohíbe el aborto a partir de que los profesionales médicos pueden detectar actividad cardíaca, lo que se suele dar alrededor de las 6 semanas, siendo la mayor victoria en favor de la causa provida en Estados Unidos en 50 años.

“El latido de un niño por nacer puede ser detectado, usando métodos de acuerdo con la práctica médica estándar, tan temprano como a la sexta semana de gestación”, señaló la organización provida Texas Right to Life. “Esta medida salvará miles de vidas y es un paso esencial para lograr abolir todos los abortos en Texas”, expresaron.

Ya fueron aprobadas otras leyes relacionadas al latido fetal, pero esta es la primera en desafiar la jurisprudencia de Roe v. Wade, un fallo de la Corte de 1973 que despenalizó de facto el aborto hasta las 24 semanas en Estados Unidos. Pero el máximo tribunal determinó que esta nueva ley no entra en conflicto con el fallo anterior.

Movimiento provida en Estados Unidos

A partir de ahora, en el Estado de Texas no serán los funcionarios o fiscales quienes harán cumplir esta nueva ley, sino que el poder lo tendrán los ciudadanos, quienes podrán denunciar a quienes hagan abortos o ayuden en su práctica.

“Esta ley asegura que la vida de cada niño por nacer que tenga un latido sea salvada del desastre del aborto”, publicó el gobernador republicano en Twitter.

Greg Abbott on Twitter: “No freedom is more precious than life itself. Starting today, every unborn child with a heartbeat will be protected from the ravages of abortion. Texas will always defend the right to life.#ProLife pic.twitter.com/kmsxAqjE5C / Twitter”

No freedom is more precious than life itself. Starting today, every unborn child with a heartbeat will be protected from the ravages of abortion. Texas will always defend the right to life.#ProLife pic.twitter.com/kmsxAqjE5C

Tweet de Greg Abbott, gobernador de Texas, celebrando la aprobación de la ley

La votación para la aprobación resultó en 5-4, donde la mayoría conservadora que dejó Donald Trump se hizo respetar, a pesar del voto en contra del conservador John Roberts.

Esta situación de la Corte Suprema no tiene precedentes, ya que los jueces conservadores, Clarence Thomas, Samuel Alito, Neil Gorsuch, Brett Kavannaugh y Amy Coney Barrett, no se animaron a votar en ningún fallo que penalice nuevamente el aborto a nivel federal, pero tampoco quieren bloquear las leyes que lo hacen de manera estatal.

Esta decisión disparó una reacción en cadena en la que los gobernadores republicanos de los estados más conservadores quieren impulsar leyes similares y prohibir el aborto despues de la sexta semana en sus territorios.