Este viernes, el Gobierno de Dinamarca confirmó que cerrará su embajada en Argentina. Argumentaron que se trata de una “reestructuración” de su servicio exterior, por lo que priorizarán los intereses nacionales en otro país: “La seguridad y protección del pueblo danés en un mundo donde la democracia, los derechos humanos y los valores se ven sometidos a una presión cada vez mayor”, informó el ministro de Relaciones Exteriores, Jeppe Kofod (foto de portada).

También cerrarán la embajada en Tanzania, junto con el Consulado General en Chongqing (China) y la misión comercial en Barcelona (España).

“La reestructuración significa, entre otras cosas, que se reforzarán más nuestras misiones en la UE, la OTAN, la ONU, el Ártico, África, así como con respecto a nuestras iniciativas de exportación. En total, se fortalecerán 16 misiones y 9 departamentos en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en Copenhague”, argumentó.

“Mi prioridad como Ministro de Asuntos Exteriores es garantizar la seguridad y protección del pueblo danés en un mundo donde la democracia, los derechos humanos y nuestros valores se ven sometidos a una presión cada vez mayor. Esta reorganización es para ayudarnos a orientar los esfuerzos que hacemos, tanto aquí en casa como en el mundo, para que podamos hacer la mayor diferencia posible. El grave acontecimiento ocurrido en Afganistán durante las últimas dos semanas exige una reflexión, y necesitamos tiempo para digerir y analizar esto en cooperación con el Parlamento danés. Después de ese proceso, el gobierno presentará en una etapa posterior una nueva estrategia de política exterior y de seguridad”, señaló el ministro.

“Lamentamos mucho el cierre de la embajada, ya hubo un cierre temporal entre el año 2002 y 2007 y esperamos que este también lo sea y no afecte un vínculo que viene desde 1841, bajo el gobierno de Don Juan Manuel de Rosas, a cargo de las Relaciones Exteriores de la Confederación argentina. La embajada danesa nos ha informado que es una decisión administrativa que tiene que ver con un reordenamiento de sus prioridades en el mundo y no con la situación particular de Argentina, producto de un análisis interno que lleva muchos años”, agregó.