La exdiputada ultra K, Diana Conti, se refirió hoy a la situación carcelaria en una reunión de la Comisión de Legislación Penal y de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados.

El meeting virtual, que duró dos horas y media, giró en torno a las «soluciones posibles» que el Estado debe hacer para solucionar el hacinamiento existente en las cárceles argentinas.

En este contexto, sorprendieron las declaraciones de Diana Conti: pidió que se lleve a cabo «un plan de vacunación de la población de riesgo que está en cierro en cárceles y en comisarías».

La «decisión» del Gobierno, vacunar a sus militantes y funcionarios, despertó la bronca de los ciudadanos de a pie. Y, teniendo en cuenta que la gestión corriente dio libertad a más de 5.000 presos condenados, las declaraciones de Conti levantan sospecha: se sabe cuáles son las intenciones de su discurso, maquillado bajo presuntas buenas intenciones.

«El 50% de los que están encerrados en todos los sistemas carcelarios en el país están con prisiones preventivas, muchas veces, más largas de lo que es razonable y esto produce el hacinamiento que facilita la tortura, el maltrato, el trato inhumano, y la pandemia vino a poner luz sobre ese hacinamiento», agregó.

Y además, señaló que «el Comité tiene una mirada de no restricción a las salidas (transitorias) debido a que la persona privada de la libertad tenga interacción con el mundo exterior es muy útil y hay que respetarlo por más que tengamos en contra a la prensa».

En esa línea ideológica, el Diputado del Frente de Todos, Hugo Yasky, argumentó que «en las cárceles es el lugar de resocialización y no uno de castigo, por lo que nos comprometemos a trabajar en ese sentido».

Destacó además que «el compromiso que tienen con la defensa de la gente privada de la libertad» y sostuvo que «en las cárceles es quizás el lugar donde más se nota la desigualdad, desamparo y ausencia de las políticas públicas».