*Por: Karin Leiva

Este jueves al mediodía, Érika, de 10 años de edad, había acompañado a su prima al banco en la localidad de Brea Pozo, ubicada en el departamento de San Martín. Allí fue interceptada por el jefe de la seccional de la localidad, Adrián Argañaraz, tras haberse olvidado de ponerse el tapabocas. Minutos después, una mujer policía la condujo a la comisaría en calidad de aprehendida.

La menor permaneció en la comisaría por 50 minutos, lo que le generó angustia y miedo, hasta que sus padres llegaron para retirarla. Insólitamente, la niña tuvo que firmar un acta antes de su liberación.

“10 años tiene mi niña, traumada de por vida, firmando su libertad. Ni los oficiales que se encontraban ahí podían creer lo que hacía el jefe, nadie sabía cómo proceder, nos querían hacer firmar mentiras que él mismo inventaba y con amenazas quiso detener a mi esposo”, contó Evangelina Luque, su madre, en redes sociales.

En el transcurso de la tarde, con el asesoramiento de la abogada Ioretana y la concejal Belén Pinto de JxC, la familia radicó la denuncia contra el jefe Argañaraz por violencia institucional y abuso policial.

“Estos abusos no pueden seguir ocurriendo, aquí se ha cometido una doble impericia, violándose primero los derechos humanos, y por otros los de una niña. La mala aplicación de la cuarentena ha desnudado algo que lamentablemente siempre ocurrió, que es el abuso por parte de un sector de las fuerzas policiales que se cree dueño de la vida de las personas” expresó Pinto.

“Denunciaremos a quien tengamos que denunciar y llegaremos hasta las últimas consecuencias para que esto no ocurra nunca más” concluyó la funcionaria.

– Especial para Data24.com.ar –