Martes 22 de Enero del 2019

Economia

¡MAL AHÍ! | El gobierno puso retenciones al software y ahora las inversiones se están yendo

  • ¡MAL AHÍ! | El gobierno puso retenciones al software y ahora las inversiones se están yendo
Fecha: 08/01/2019   /     /  

Mientras los países bajan carga impositiva al sector tecnológico, la Argentina la sube. Uruguay ya tiene arancel cero. Empleo e inversiones, en riesgo

Una muy mala señal que no atraerá nuevas inversiones y que, además, puede cortar la generación de empleo. Son las dos conclusiones a los que llega el sector del software luego de que el Gobierno decidiera poner en marcha de manera efectiva las retenciones a las exportaciones de servicios informáticos.


La industria del software generó exportaciones por unos u$s1.700 millones en 2017, y la previsión era superar la barrera de los u$s2.000 millones en 2018, de acuerdo con datos de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos (CESSI). Se trata de uno de los ámbitos productivos que más dólares le genera al país, luego del campo y de la industria automotriz. Y de los que más empleo calificado demanda.

Quebrar la barrera de los u$s2.000 millones era la estimación de la entidad hasta el primer semestre del año pasado, puesto que las ventas continuaban con indicadores hacia arriba. La recesión del segundo semestre aún no ha sido suficientemente mensurada y de ahí que no haya certezas sobre si se alcanzó el objetivo planteado o no.

A partir de la implementación de las retenciones, el Estado recaudará de u$s180 a u$s200 millones en el año. "Aplicar este impuesto es una señal nada buena para la inversión", dijo Aníbal Carmona, presidente de la CESSI.

Pero aun en medio del malestar, en el sector se percibió una reacción de relativa calma ante el decreto inevitable. Claro, no los sorprendió porque la medida se veía venir desde septiembre.

Y aunque hay molestia, también hay cautela pues la expectativa es que, en marzo próximo, ingrese al Congreso el proyecto de ley de Economía del Conocimiento, un texto que es continuador de la promoción del software que se instituyó en 2005 y que se propone como superador.

Sucede que esta iniciativa incluye, además del software y los servicios informáticos, a la industria audiovisual, la biotecnología, los servicios geológicos, la investigación y el desarrollo experimental, la nanotecnología, el sector aeroespacial y satelital, la inteligencia artificial, la robótica, la Internet de las cosas y todas aquellas áreas vinculadas con la industria 4.0.


La aplicación de las retenciones por un lado, y la supuesta intención oficial de impulsar esta norma, que fue presentada a finales de diciembre por el propio presidente Mauricio Macri, parecen un contrasentido. Esta iniciativa, que contempla bajar la carga tributaria de los aportes patronales de manera significativa y otros mecanismos para promover la reiniversión, se choca con el 12% de los derechos a la exportación ahora vigentes.

"La medida nos sorprendió en septiembre. Y fue un desconcierto porque está a contramano de lo que quiere el Gobierno. Del decreto se rescata que serán exceptuadas de este impuesto aquellas empresas que facturen menos de u$s600.000 al año y que representan el 65% del sector. Es un buen mínimo no imponible", expresó Carmona.

A esto se suma que aquellas firmas que exportaron por menos de u$s2 millones tendrán más plazo para pagar el impuesto. Se trata de empresas que venden al exterior entre un 20% y un 30% de lo que producen y que, desde ahora, tendrán 45 días para cumplir con esa obligación.

 EL RIESGO DE FUGA POR CULPA DE LOS MEDIOCRES: 

¿El disgusto del sector IT significa que, a partir de esta medida, se corre el riesgo de que las empresas instaladas en el país migren hacia otras latitudes, como Uruguay, Chile, Perú o Colombia?

Los analistas evalúan que no necesariamente, porque el caudal de talento profesional está afincado en el país. Pero mientras la Argentina se erige como el único país del mundo en gravar al software y los servicios informáticos, Uruguay hace apenas 45 días decidió poner en cero los tributos a este mismo sector. ¿Hay dudas acerca de en qué lugar se asentarían futuras inversiones?


Otro aspecto está vinculado con la demanda del empleo. Es conocido desde hace más de una década que el sector tiene una demanda insatisfecha de unos 7.000 profesionales por año. Esto ya no sucederá en el mismo nivel.

"La presión que impone este tributo es que el mercado se caiga un poco. Y en este año en vez de escasear 7.000 profesionales van a escasear 3.000. Y la demanda se canalizará en otros países. En 2018 ya ocurrió y fueron Colombia, Perú y la India los que capitalizaron esta situación", añadió Carmona.

La percepción de un mal síntoma generalizada en la industria. "El impuesto a la exportación, aunque sea temporal, es un desincentivo a las exportaciones. Ninguna empresa se va a ir por esto porque, finalmente, el talento está acá. Pero lo que sí va a ocurrir es que no va a aparecer ninguna nueva inversión", sentenció Carlos Pallotti, quien hoy está a cargo del proyecto TIC en Mendoza y que en la década pasada fuera responsable, junto con otros referentes del sector privado, de impulsar la ley de promoción del software.

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