Hace una semana, el presidente Alberto Fernández realizó varias locuciones erróneas en el Grupo Puebla. Pero primero ¿Qué es el Grupo Puebla? Es una coalición sucesora del Foro de Sao Paulo, creada y mantenida por dirigentes socialistas en la región de América para enfrentarse a los líderes democráticos y para instaurar una línea de gobiernos de izquierda en el plano regional. En resumidas cuentas se puede afirmar, que su objetivo es defender a las dictaduras y regímenes de América Latina, respaldar a los gobiernos de Venezuela y Cuba y fomentar las protestas progresistas para aumentar la popularidad del socialismo en la región.

El grupo, está compuesto por varios líderes izquierdistas, siendo algunos de ellos, Alberto Fernández, Luis Arce (presidente de Bolivia), Lula da Silva (expresidente de Brasil), Rafael Correa (expresidente de Ecuador), José Mujica (expresidente de Uruguay), Evo Morales (expresidente de Bolivia). Dicha organización se reunió en julio de 2019 en la ciudad de Puebla, México, para fundar un movimiento que hiciera contrapeso al llamado Grupo de Lima; este último buscaba impulsar la democracia y el respeto a los Derechos Humanos en Venezuela. 

Volviendo a la reunión del Grupo Puebla del 30 de Julio, el presidente de la República Argentina realizó un discurso el cual es completamente erróneo, y nos demuestra la ignorancia total que presenta por la realidad local e internacional.

Primera locución: “ La Organización de los Estados Americanos no fue un lugar de encuentro para América Latina en los últimos años, en cambio, funcionó como una suerte de escuadrón de gendarmería para avanzar sobre los gobiernos populares de la región”.

En parte lo que dijo Alberto Fernández es cierto, la OEA actuó cómo un escuadrón de gendarmería, pero para proteger los derechos humanos y la democracia, principios básicos y fundamentales establecidos en la Carta de la Organización de los Estados Americanos. No obstante, desde comienzos del siglo XXI el organismo ha dejado de llevar adelante intervenciones directas en países de la región, dejando a su suerte a los habitantes sometidos bajos gobiernos dictatoriales, cómo es el caso de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Segunda locución: “Lo que ha hecho la OEA en Bolivia necesariamente debe ser investigado y necesariamente debe ser juzgado porque ahora no caben dudas de lo que pasó”

En esta ocasión, el presidente se refiere a las elecciones de Bolivia del 2019, en dicho proceso electoral la OEA participó cómo observador para corroborar la integridad de las elecciones. Sin embargo, se omite el enorme detalle del cual la participación de la OEA responde a una solicitud del propio Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, plasmado en un acuerdo firmado por ambos el 30 de octubre del 2019. En el informe detallado por la Organización de los Estados Americanos se detalla una “manipulación dolosa” e “irregularidades graves” que hacen imposible validar los resultados emitidos, que originalmente daban por ganador a Evo Morales. Entonces, se podría afirmar que el gobierno boliviano invitó a la OEA para que verifique que no haya fraude, pero cómo se demostró el fraude, los líderes progresistas no tuvieron mejor idea que acusar a la OEA de llevar adelante arbitrariedad y actuar en favor de Estados Unidos. 

Por si fuera poco, recientemente en Perú, la OEA participó nuevamente cómo veedor para verificar el correcto funcionamiento del proceso electoral. Pero pese a las declaraciones de la candidata de centroderecha Keiko Fujimori, que afirmaba el fraude electoral, la OEA se pronunció en un informe el cual detalló que las elecciones en dicho país habían sido limpias. Sí la OEA actuará en favor de Estados Unidos o de los gobiernos de derecha, hubieran decretado un fraude en las elecciones peruanas, para evitar que de esta manera gane el candidato y actual presidente de ultraizquierda, Pedro Castillo.

Tercera locución: “Los bloqueos deberían avergonzar a quienes los promueven y en América Latina hay 2 bloqueos que se sostienen que privan a los pueblos, ya no solo de alimentos, ya no solo de insumos para que la industria produzca, sino de insumos médicos, de respiradores y de lo elemental para hacer frente a la pandemia; humanitariamente nosotros no podemos quedarnos callados”

Nuevamente vemos la falacia del bloqueo para justificar dos gobiernos totalitarios que no respetan ni la democracia ni los derechos humanos. Tanto Cuba cómo Venezuela pueden comerciar libremente con cualquier país que consideren, el único bloqueo que existe es el impuesto por el propio régimen en ambos países. La siguiente imagen muestra el total de importaciones de Cuba para el año 2019, cómo vemos no existe el tal bloqueo del cual hace años se habla. En todo caso el único bloqueo que existió sobre Cuba fue en 1962, con motivo de la crisis de misiles, este duró menos de 3 meses y sólo prohibía el ingreso de materiales militares a la isla.

Cuarta locución: “Ser progresista no es tampoco solo distribuir riqueza de un modo más igualitario, eso sí, pero también es garantizar la igualdad de género, terminar cualquier tipo de discriminación”

Esta última alocución no necesita de mucha explicación, ya que años de gobiernos peronistas nos demuestran que la distribución de la riqueza existió, pero para sacar dinero al pueblo y repartir este entre la casta política. De todos modos lo más rimbombante es cuando Alberto destaca la necesidad de garantizar la igualdad de género, no hace falta remontarse muchos años atrás para ver su opinión sobre el sexo femenino.

Todos estos dichos nos demuestran la petulancia de Alberto Fernández, sin embargo, no es una tarea difícil darse cuenta de que la mayoría de sus discursos muestran una falsedad muy grande por detrás.

Fuente: https://oec.world/en/profile/country/cub


Lautaro Furundarena