*Por: Miguel Angel Rouco

Todos ellos, vinculados con episodios inflacionarios de diverso origen y complejidad, pero todos con un denominador común: el Banco Central emitiendo dinero para financiar el déficit fiscal.

Esos planes que en todos los tiempos resultaron un fracaso, también tuvieron un factor común: el control de precios con más o menos intensidad y con los gobiernos persiguiendo a empresarios y comerciantes.

De la misma manera, esos ensayos con un marcado aroma a gestapo, buscaron el mismo objetivo, hacer un dique de contención de precios y otras variables tales como tarifas, salarios y tipo de cambio.

En todos los casos, el resultado fue siempre el mismo: ante la falta de ajuste fiscal, origen del desborde inflacionario, el mercado terminó por hacer el ajuste con devaluaciones de distintas magnitudes que llevaron al país y a la sociedad a una marcada caída de su calidad de vida y sumiendo a millones de argentinos en la pobreza o cuando no, a un proceso de emigración.

Ahora, la administración de “Los Fernández” ensaya el mismo esquema fracasado tantas veces antes.

Los fines electorales presionan a una economía maltrecha. La cuarentena modelo 2021 ahoga todo intento de mejora en la industria.

El gobierno metió todas las variables en una olla a presión por 180 días. Tarifas, salarios, tipo de cambio, precios, todo a presión. ¿Qué puede salir mal el día 181?

*Fuente: Periódico Tribuna de Periodistas