Tsai Ing-wen, presidente de Taiwán

El 21 de octubre del corriente mes, Estados Unidos entregó a Taiwán armas altamente sofisticadas por un total de aproximadamente 1.800 millones de dólares. Como respuesta, el vocero del Ministerio de Exteriores, Zhao Lijiam, realizó una conferencia de prensa donde informó que China impondrá sanciones contra las grandes empresas armamentísticas de Estados Unidos (Lockheed Martin, Boeing Defense, Raytheon Technologies y Space and Security), como represalia por la venta de equipos bélicos a Taiwán. Añadió que las medidas serán tomadas “para salvaguardar los intereses nacionales”.

Zhao denunció que los últimos acuerdos armamentísticos violan el principio de «una sola China» y advirtió que su país seguirá tomando «las medidas que sean necesarias» para que se respeten su soberanía e intereses nacionales, citaron las agencias de noticias Europa Press y ANSA.

Horas después de que se conociera el anunció de China, el Departamento de Estado norteamericano hizo pública la venta de 100 sistemas de defensa costera Harpoon a Taiwán por 2.400 millones de dólares. Estas 100 baterías pueden contener hasta 400 misiles RGM-84L-4 (fabricados por la división de defensa de Boeing), que pueden ser utilizados en plataformas fijas o montados en camiones, y tienen un alcance máximo de 125 kilómetros.

La transacción “mejorará las capacidades de defensa de Taiwán”, señaló el Departamento de Estado al anunciar la operación.

La oficina de la presidente de Taiwán, Tsai Ing-wen, emitió un comunicado agradeciendo a Estados Unidos por la venta y sostuvo que “mejorará las capacidades de guerra asimétricas”. Desde que el presidente Donald Trump llegó al poder, este trato se ha convertido en la octava propuesta formal de ventas de armas a la isla.

Como venganza, el gigante asiático notificó que tomará medidas de control sobre seis medios de comunicación norteamericanos presentes en su territorio. Los medios son la televisora ABC, el diario Los Ángeles Times, la emisora Minnesota Public Radio, la revista Newsweek, la agencia Feature Story News y el sitio web Bureau of National Affairs. A modo de intimidación, el régimen comunista les dio un plazo de una semana para que entreguen una lista con los nombres de sus empleados, sus bienes inmuebles y sus operaciones financieras en China.

La Agencia estadounidense de Cooperación en Seguridad de Defensa comunicó la semana pasada al Congreso de Estados Unidos su plan de venta para “respaldar los continuos esfuerzos de Taiwán por modernizar sus fuerzas armadas y mantener su capacidad defensiva”, así como para “ayudar a mantener la estabilidad política y el equilibrio militar en la región”.

El periódico hongkonés South China Morning Post aseguró que “Beijing está avanzando en la militarización de su costa sureste para prepararse para una posible invasión de Taiwán” según fuentes del Ejército Popular de Liberación chino, que habría desplegado allí misiles hipersónicos de alcance medio DF-17.

Estos misiles pueden jugar un papel sumamente importante al momento de frenar fuerzas extranjeras de Estados Unidos, Japón, Corea del Sur o Australia, si desean interferir en una posible invasión a Taiwán por parte de China.

– Especial para Data24.com.ar –