A pura emoción, el presidente Alberto Fernández encabezó este martes un acto de homenaje a Néstor Kirchner, al cumplirse diez años de su fallecimiento, y dejó inaugurada la estatua del ex mandatario en el Centro Cultural Kirchner, en un acto del que no participó la vicepresidenta, Cristina Kirchner, tal como estaba previsto.

“Es el discurso más difícil que me ha tocado. Hoy es un día especial para todos nosotros. Porque evidentemente el destino existe y alguien quiso que el 27 de octubre del año pasado ganáramos las elecciones y volviéramos a poner a un presidente, una vicepresidenta y funcionarios preocupados por los que menos tienen. Y coincidió que, celebrando un año de esa elección, se cumplan 10 desde que Néstor nos dejó físicamente”, señaló el mandatario.

“No es fácil, porque en mi vida hubo un antes y un después de Néstor”, agregó. En su discurso, el mandatario, ex jefe de Gabinete de Kirchner, destacó su gestión y señaló que los logros fueron “infinitos”.

“Cuando uno revisa los logros de Néstor, son como infinitos. Hizo cosas que muchos creíamos que era imposible hacer, desde poner una Corte Suprema digna al frente del Poder Judicial, hasta terminar con la libertad de los genocidas y trabajar por el derecho de los hijos de desaparecidos”, enumeró. Y siguió: “Mi deber es venir a terminar con la tarea que empezó Néstor y siguió Cristina”.

En este sentido, se mostró orgulloso de haberlo acompañado en sus inicios en la Presidencia: “Néstor fue capaz de devolverle a toda una generación de argentinos que la política tenía sentido y era el camino. Y convocó a los más sufrientes, a los que perdieron a sus padres… Y hoy yo tengo la alegría de hacerlos subir al poder a esa generación”.

Con respecto al monumento, Fernández contó que le consultó a la Vicepresidenta por el lugar elegido para emplazarlo. “Nos pusimos a pensar cuál era el mejor lugar para Néstor y le preguntamos a Cristina. Este centro cultural yo lo vi nacer cuando los arquitectos trajeron los primeros proyectos. Ya habíamos recuperado el Correo y teníamos que ver qué hacíamos con este palacio que es increíble. Y Néstor lo soñó como lo que es hoy, como un centro cultural, el más grande que tiene América Latina”. Así, Fernández siguió: “Y yo sentí que este lugar majestuoso era el lugar donde Néstor tenía que estar”.

Por último, ya con la voz entrecortada producto de la emoción, el mandatario concluyó: “Vamos a poner de pie a la Argentina, como Néstor me enseñó en el 2003. Cada vez que tengo que tomar una decisión, en algún lugar mío me pregunto: ‘¿Y cómo haría Néstor?’. Y trato de encontrar la respuesta. Lo único que le pido a la vida es que Néstor me acompañe siempre”.

El acto, del cual participaron funcionarios y dirigentes kirchneristas, había comenzado con un repaso de Néstor durante su gestión y distintas imágenes de su vida política. También hubo un video con mensajes de diferentes actores como Evo Morales, Rafael Correa, Hugo Moyano, Estela de Carlotto y Hebe de Bonafini, entre otros. Sin embargo, la frutillita del postre fue que ni Máximo ni Cristina Kirchner acompañaron al mandatario.