La trágica noticia puede resumirse en este twitt: «Mi amiga no murió por su condición de insulino dependiente, mi amiga murió por negligencia y culpa del Estado Argentino».

Lara Arreguiz, una joven santafesina de 22 años, falleció el pasado viernes en el piso de un hospital mientras esperaba que le asignen una cama. El jueves 13, Lara comenzó con los síntomas que emporaron el viernes. El domingo, la joven que era insulinodependiente, fue llevada al Protomédico.

La burocracia y la falta de gestión acabó, luego de muchas idas y vueltas e insistencia de su familia para conseguir cama, con la vida de la estudiante de veterinaria, oriunda de la ciudad de Esperanza.

«Me dijo que quería acostarse y le pregunté al de Seguridad si podía recostarse en una camilla del pasillo pero nos dijo que no», relató su madre a los medios, y agregó que «tenía tanta bronca que dije que ‘acá la gente no muere por Covid, sino por la ineficiencia de la gente que atiende’. Entiendo el colapso sanitario pero me duele haberla visto tirada en el piso sin respirar y que nadie haga nada».

Finalmente, el suceso finalizó de la manera más triste, Lara falleció «después de sufrir tres paros».

Mientras las vacunas faltan para pacientes de riesgo, como lo era Lara, la militancia K ostenta en redes su vacuna, cuando no le corresponde. Por ejemplo, se puede mencionar el caso de la militante de la agrupación La Jauretche Lucía Díaz (por mencionar un caso al azar y reciente).

La militante de La Jauretche que recibió la vacuna, Lucía Díaz

Díaz es estudiante de Psicología, oriunda de Ensenada, provincia de Buenos Aires. «Si vos te fijas, ella está en una mesa de vacunación… de deben haber dado la vacuna ahí. No es la primera vez que pasa eso», comentó una fuente a Data24.com.ar.

«Sin embargo, la muchacha figura como grupo de riesgo, y la verdad es que habría que ver ¿Qué pasa ahora? Antes los militantes ponían que eran personal de salud y los vacunaban, eso es muy fácil de chequear, esa técnica dejó de usarse y ahora uno puede decir que es grupo de riesgo sin serlo efectivamente… conozco gente que lo ha hecho, ni lo chequean», agregó.