Parece ser que los planes de la compañía de Jeff Bezos cambiaron. El año pasado se supo que Amazon se instalaría en Argentina, precisamente en Bahía Blanca. Sin embargo, Amazon Web Services (AWS) presentó sus planes para 2020, sin descuidar sus operaciones en América latina, pero sin ningún indicio de que hacer pie en territorio argentino con infraestructura.

Así informó lo expresó Infotechnology. El pasado enero, el brasilero Marcos Grilanda (responsable de la compañía en la región), dijo a citado portal: «Tenemos un compromiso muy fuerte con la Argentina pero constantemente hacemos evaluaciones de dónde podemos estar y dónde conviene».

El intendente de Bahía Blanca, Héctor Gay, había confirmado a finales de octubre de 2019 la inversión de la empresa. La misma era de 800 millones de dólares. La situación local, desde entonces, se complicó cada vez más. Las sucesivas crisis cambiarias, el cambio de Gobierno y la inestabilidad derivada de las modificaciones en las reglas de juego dejaron la iniciativa en stand by.

El último antecedente de este nuevo clima de negocios es la sanción del DNU sobre los servicios de telecomunicaciones: en el caso de que Amazon estuviera ya operando en el país, con su división de web services, se vería afectado por esta normativa en el sentido de que sus costos dependen -en parte- de cuánto puedan operar y facturar las empresas de telecomunicaciones (en particular, internet).

Si bien la noticia de que la compañía no invertiría en el país circula desde enero, el «abandono» se confirma ahora. Además, se especula que Amazon pondrá su capital en Uruguay o Chile.

Martín Kalos, director de EPyCa Consultores, en diálogo con iProUP comentó que más allá del contexto actual, el país no resulta atractivo a ojos de los inversores desde hace mucho tiempo. Más aun, el consenso es que es «de riesgo muy elevado», lo que lleva a que la tasa de retorno exigida para cualquier proyecto tenga que ser mucho mayor y el horizonte de recupero, a muy pocos años.

El cepo, la imposibilidad de las firmas extranjeras de girar ganancias forman parte de la extensa lista de reclamos. Según Kalos, «no es lo mismo pensar un negocio en Uruguay, un país poco afectado en términos relativos por la pandemia, y que mantiene una macroeconomía saludable. Incluso, se perfila mejor que Brasil o Perú, que muestran una situación más complicada».

Sin ir más lejos, el DNU presidencial que declara como servicio público a la TV por cable, Internet, telefonía celular y fija, y establece el congelamiento de tarifas hasta diciembre encendió todo tipo de enojos y reclamos y suma incertidumbre al escenario local.

La industria telco lanzó una solicitada en la que sostiene que la decisión tendrá un impacto negativo para las inversiones, empleados y clientes, y «genera un marco de absoluta incertidumbre». Además, manifiestan que llevarán su reclamo a la Justicia y las empresas extranjeras también los harán frente al Tribunal Arbitral del Banco Mundial (CIADI, por sus siglas en inglés).

En ese sentido, Kalos opina que a partir de ahora se abre un tiempo de espera hasta que la normativa se consolide y mientras tanto, cualquier empresa que esté pensando en invertir en el país aguardará a que haya un panorama más claro para entender si le conviene hacerlo o no.

Por su parte, Enrique Carrier, analista del mercado de telecomunicaciones, agrega que una decisión presidencial que cambia las reglas del juego de un día para el otro, aunque no tenga impacto directo en ese negocio, es desalentadora para una compañía que está planificando un desembolso.

En relación a la inversión de Amazon agrega que: «Hace mucho que se está hablando de esto y si no se definió por Argentina es porque habrá motivos que no le cierra y no encuentra lo que quiere, de otra manera ya se hubiese concretado. Para recibir capital de ese tipo, resulta necesario un contexto estable y previsible desde el punto de vista macroeconómico».


Por Rafael

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *